Translate

martes, 24 de diciembre de 2013

QUE MI MÁSCARA NO SEA LA TUYA

Todas llegamos a una etapa de dulces inseguridades, tan jóvenes y con tantas dudas que nadie resuelve, con tan pocas respuestas a tantas preguntas. Una cree hacerse mayor, cuando solo se sujeta más a la inmadurez de lo desconocido. Pero una mujer tiene sus armas, claro que las tiene, sin duda con los años, muchas nos hemos hundido en el denso maquillaje. Las primeras veces era divertido jugar con aquellos colores, tan variados, tan coloridos, despedían un sin fin de olores, y oportunidades, aun recuerdo como cambiaban a una con todas aquellas capas encima; tú rostro se veía sin lugar a dudas más maduro, quizá la sombra de ojos un poco más densa en el párpado izquierdo, quizá demasiado rubor en los pómulos, y el pintalabios ingenuamente corrido sobre el labio inferior. No eras tú, pero algo de ti quedaba si es que buscabas entre las capas de maquillaje, rimel, y carmín. Era una sencilla forma de darse confianza a una misma, de tener seguridad, una máscara capaz de esconder las vergüenzas, los temores, y la inseguridad. Solo había que adquirir técnica, cada vez más perfecta en los espejos, pero esos espejos reflejan a veces más de lo que desearíamos. 

Una crece, con los años, ha mejorado, el maquillaje impecable cubre la realidad del día a día, nadie sabe como es ya tu verdadero rostro, lo importantes es que vean lo que tú quieres mostrar, no otra cosa, sino lo que has decido dibujar, pintar, ilustrar en ti misma, ya sea surrealista, ya sea renacentista, ya sea impresionista, sin duda te has asegurado de ser una obra de arte, que perfectamente maquillada camina por la calle, con una máscara que creemos, más bella que la original.

Y es que tan divertido llevar esa máscara de fiesta, puedes bailar con un desconocido y no te reconocerá, puedes cantar tu canción favorita en la pista de baile, sin destacar sobre las demás, puedes observar a los hombres desde la barra y dedicarles una mirada, pues entre la sombra de ojos, el rimel y el delineador, tus ojos quedan más bien escondidos en una oscuridad, que lejos de sensual es cobarde. Queremos olvidar la noche pasada, y hacer espacio para una nueva, quitarnos el maquillaje, para mejorar el ya elaborado, y proseguir con una celebración continua, la de la inmadurez, o quizá la de la desesperación. Llega un momento en el que la esperanza de obtener lo deseado es tan vana, que tu cuerpo se deja al disfrute fácil, muchas veces necesario, otras veces excesivo, pero lo necesitas, no hay otra cosa que te llene más, y te haga olvidar tan rápido

Pero la verdad llega, y cada noche vuelves a casa, te quitas el maquillaje después de jugar un rato, te miras al espejo, y te das cuenta ... ¿acaso olvidé como era antes yo?, y tus lagrimas caen sobre la crema limpiadora. Con pensamientos vanos sobre amor, idealizados, e irreales, el amor parece ser tan fácil para algunos, pero para ti es como un tatuaje, más difícil de arrancar que el propio maquillaje. Tu copa está vacía, vas a la cocina y llenas otra más.

¿Por qué queremos crecer tan rápido?, ¿De qué sirve el perfecto maquillaje, si no sabes llevarlo?, observas a las más jóvenes por la calle, cubiertas con tantas capas, que seguro que no saben encontrarse a ellas mismas, y ella llega a casa, como las demás, pero ella es especial para tí, no es una más, compartís las misma sangre, y se convierte en el espejo más doloroso de toda la casa. Cada día sale del tocador más maquillada que el día anterior, con faldas cortas, y hombros al descubierto, ... ¿por qué llevas eso? ¿por qué corres? ¿por qué te interesa tanto este mundo? el amor, el maquillaje, ... es todo un vaga realidad que esconde la triste realidad, parejas unidas por indiferencia o acomodamiento, sin pasión, sin deseo, y mientras las jóvenes ciegas esperan por un futuro en pareja que no existe. 

Cada noche, llega tarde, sobre las 3 a. m, y se echa sobre cama, la miro desde la mía, con su maquillaje corrido, las manos negras, pues se las ha restregado inocentemente sobre los ojos, ya poco queda del labial, y su cabello está enredado sobre la almohada. Duerme dulcemente, el rostro de una niña ciega que quiere ser mayor

VÍDEO EN EL QUE ME HE INSPIRADO

BEG | Brown Eyed Girls - Cleansing Cream

No hay comentarios:

Publicar un comentario